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miércoles, 28 de noviembre de 2012

Verso acabado. Punto.

La vida son etapas. Etapas que consolidan franjas de vida. De vidas personalizadas e infinitamente únicas.
No sé por cuantas etapas habré pasado durante mi vida. Serían incontables por naturaleza e incalculables por su carácter temporal. Ahora, en ésta, es difícil equilibrar felicidad y tristeza, desafíos y recompensas, calma y tempestades y así todo. Pero aprenderé a hacerlo, como cualquier ser humano al que le afecta y le atiza la vida en alguna que otra ocasión. No quiero ser drástica, no quiero regalar tristeza ni negatividad. No me gusta adelantarme. Solo espero, y sumo circunstancias a ese poder que tiene el destino y uno tantas piezas como hagan falta para comprenderlo, aceptarlo y valorarlo. Nunca me ha gustado subestimarlo demasiado ni juzgarlo por sus decisiones. Tampoco creo en las casualidades, y considero que el destino está formado por miles de causas, (buenas o malas), pero causas. Y que esas miles, hacen que ahora mismo esté tecleando y expulsando mis más sinceras opiniones personales. 
Garantizo, que aunque jamás en la vida tenga conocimiento de qué individuo esté detrás de mis letras, estaré eternamente agradecida y no solo por el hecho de que las lea, sino por mi deseo de que escoja aquello  que más le haya hecho sentir, que más le haya podido ayudar y que más le haya hecho verse reflejado.

No sé si es una virtud sacar lo positivo de todo, pero no voy a acabar atascando la entrada con pesimismos ilimitados. Porque aunque por dentro esté realmente fastidiada es de valientes sacar una sonrisas por todos los nuestros.

‘Quizá ésta sea la etapa de sonreír para ver sonreír a los demás. Quizá ésta sea la etapa más importante de mi vida, o quizá no’.

Verso acabado. Punto.

jueves, 5 de julio de 2012

Volver.

Desde el primer momento las reglas fueron demasiado sólidas para mí, justo cuando más flexible estaba mí corazón. Y mí razón, bueno, mi razón siempre ha rotado por inercia y ha caído por gravedad.

La grandeza de todo, la tienen los débiles, aquellos que lograron transformarse en fuertes, después de todo. Y yo, ahora soy de los segundos. Ahora sí.  Ya he vuelto.


c.gonzález

miércoles, 2 de mayo de 2012

Ausente.

He estado ausente y a punto de ser derrotada. pero la inestabilidad, esa que nos convierte en inmortales y que a veces me llenaba de ira, me ha ayudado a encontrar esos momentos que andaba buscando. ahora, me encuentro feliz entre circunstancias terriblemente dañinas. perdida, y sabiendo que no suelo olvidar por olvidar. porque, por fin he aprendido a aterrizar, sin dejarme los pies en el asfalto.


c.gonzález.



jueves, 16 de febrero de 2012

Catástrofe.

Se cierran los ojos mientras pasan las notas de aquella canción de fondo. Aquella que hace daño, que hace perder el sentido de la historia. Pero mantengo cada historia intacta. Porque cada una es verdadera. Real. Independientemente de que sea triste o sea ridícula.
Claro que sí. Cambiaría el universo por un grano de arena y el mar, por un vaso de agua. Pero bajo la vista, y veo la línea de luz que atraviesa la cinta que tapa mis ojos. Y dejo de cambiar imposibles, para coger la opción de no aprender con cada chasco. De ponerle freno a todo esto. De no saltar con el coche en marcha y seguir sobreviviendo. Pero, no quiero sobrevivir si eso significa que en algún momento tengo que estar en peligro.
No quiero vender a ninguna catástrofe más.

c,gonzález

viernes, 3 de febrero de 2012

Día nuevo.

Hoy me minimizo con un solo clic
Algo acribilla mi parte más sensible. 
El oxígeno se limita.
Los colores pierden tono.
Las paredes se reducen a la mitad.
Y yo. prefiero pensar en mañana.

c.gonzález.

jueves, 26 de enero de 2012

Insólito vacio.

No consigo mediar palabras en silencios, no me salen los momentos cuando estoy paralizada, ni tampoco los susurros mientras grito. ahora, estoy fría. estoy congelada.
cuestionándome, porqué no exteriorizo la más mínima de mis expresiones. indefensa, al no asumir que siento demasiado. tanto, que sería incapaz de plasmarlo en ninguno de los lugares que se alejasen de mi corazón. yo, lo cambiaría todo, por estrujar ese maldito órgano, cada vez que me bloqueara mis pensamientos. pero, quizá sea él, el único dueño de todo esto. y el verdadero heredero de mis estados. el que justo ahora, me esta tapando la boca con cinta aislante. pero yo, no tengo ningún derecho a robarle sus secretos. insólito vacío.
c.gonzález

miércoles, 4 de enero de 2012

Me cuesta creer.

Aunque, tampoco encuentro razones para hacerlo. porque no se, sí esta vez el tiempo será capaz de reparar el destrozo que hay dentro de mí. o si por el contrario, será capaz de traicionarme a la primera de cambio. porque a veces puedo ser una maniática, pero ahora digo que esta vez no quiero que el tiempo me ayude a olvidar nada. que ahora, no necesito eso. que no necesito olvidar y huir de lo que no me termina de convencer. como cada vez, que he deseado que los meses se transformaran en segundos. o como otras, en las que cada sonrisa que utilizaba, era para tapar una lagrima que se escapaba sin aviso. de esas, que no se mantenían  escondidas en el recoveco de mí corazón. porque al final, se que me destruiría poco a poco cada vez que no encontrara razones para  creer con la fuerza necesaria.
c.gonzález.

martes, 6 de diciembre de 2011

Balbuceo.

El corazón nunca se despide. Jamás. Tan solo sabe balbucear un hasta luego. Su memoria es selectiva. Su memoria es auténtica. Capaz de perdonar más que nuestra propia conciencia.
Indiscutiblemente grande, bondadoso y tranquilo.
Indispensable para mí. Para todos.
Importante.

c.gonzález

sábado, 3 de diciembre de 2011

Uno a uno.



Y saber elegir es una buena opción. Para mí, es una de las mejores, sobre todo, si se sabe elegir bien a quienes quieres tener a tú lado. Para siempre. Para toda la vida.
Si se sabe alcanzar cada meta que nos propongamos. Qué te propongas tú. Por que la meta es solo saber llegar hasta el final, y el final se encuentra exactamente donde cada uno se proponga llegar. Una de las mías es justo esa. Saber conservar a cada persona. A cada manera de ser. De pensar. A cada sonrisa. A cada historia diferente.
A todos. Uno a uno.



c.gonzález

sábado, 19 de noviembre de 2011

Hace tiempo.

Hace tiempo, escribí esta entrada. y claro, no somos capaces de prever el futuro, pero no sé. quizá ahora tenga que rectificarla y cambiarle algunas cosas que antes no puse.
Me niego a decir que soy débil. Me niego a decir que algo a cambiado para mí. Es más, no voy a escribir nada de lo que en realidad no siento. Pero si digo que ahora ha sido duro. Bastante. Pero me sorprendo cuando lo pienso, cuando reflexiono sobre todo, sobre las circunstancias que rodean mi entorno y que me han rodeado a mí durante algunos días.
Soy más fuerte que antes. Mucho más fuerte. Nunca pensé que diría esto, pero, nunca es tarde para darse cuenta de lo fuerte que puede llegar a ser tu cuerpo. Tú mente, en muchas ocasiones de tu vida.


Físico y a la vez invisible.
"Vacío imperante. A veces destructor. Bomba peligrosa. Autocontrolado y controlador. Corazón. Donde se guarda cada parte de aquello que te importa, cada cosa diminuta que te ha hecho feliz en algún momento, pero también hace daño. Dichoso músculo hueco donde caben millones de recuerdos. Mejores, peores, pero recuerdos. Ese músculo mecánico que guarda las imágenes más importantes de tu vida, como si de una cámara de fotos se tratase, guarda a las personas, sus caras. A veces se esconde, se aleja, quizás para no rebosarlo de sentimientos confusos, esos que entorpecen el recorrido, quizás para no sufrir un paro inesperado. Físico y a la vez invisible.

Se oxigena a su paso por los pulmones y la sangre vuelve hasta él. Un segundo de angustia. Y vuelve a hacer lo mismo minuto tras minuto, la sangre vuelve a entrar al ventrículo izquierdo y hace un recorrido largo por esas calles llenas de aire libre, y serenidad, hasta llegar al otro lado, al corazón derecho. En ocasiones es difícil. Ese recorrido esta lleno de infinidad de pensamientos, millones. Las calles en cambio, no tanto. Están solitarias.Vacías. Pero es necesario. Es imposible pasar de un polo a otro en cuestión de segundos. Pero es físico. El corazón invisible, ese corazón irónico seguramente, tardaría días. Por eso en tantos momentos de nuestra vida pasamos por momentos difíciles. Por que su parte derecha se forma de cosas que borraríamos sin pensar, cobarde.

Quizás ahora no esté por un momento de esos, sí midiera mi vida sería milimétrica en su compensación. Pero si que he vivido algunos. Miento si digo que han sido bastante dolorosos, por que no lo han sido. Pero sí algunos me han permitido experimentar esa sensación. Esa y no otra."


Vuelvo a decir, que es imposible pasar de un polo a otro en cuestión de segundos. Hace falta tiempo. No para pensar ni mucho menos. Pensar destruye. Los pensamientos atacan continuamente, y nuestra defensa es demasiado débil para luchar contra ellos. Pero tenemos otras armas. La que yo he utilizado en esta ocasión. No le he dado una oportunidad a mi cabeza para pensar. No se la merecía. Es más, eso ha hecho que yo haya ganado esta batalla. Aunque tenga algunos rasguños.


c.gonzález

jueves, 18 de agosto de 2011

Físico y a la vez invisible.

Vacío imperante. A veces destructor. Bomba peligrosa. Autocontrolado y controlador. Corazón. Donde se guarda cada parte de aquello que te importa, cada cosa diminuta que te ha hecho feliz en algún momento, pero también hace daño. Dichoso músculo hueco donde caben millones de recuerdos. Mejores, peores, pero recuerdos. Ese músculo mecánico que guarda las imágenes más importantes de tu vida, como si de una cámara de fotos se tratase, guarda a las personas, sus caras. A veces se esconde, se aleja, quizás para no rebosarlo de sentimientos confusos, esos que entorpecen el recorrido, quizás para no sufrir un paro inesperado. Físico y a la vez invisible.

Se oxigena a su paso por los pulmones y la sangre vuelve hasta él. Un segundo de angustia. Y vuelve a hacer lo mismo minuto tras minuto, la sangre vuelve a entrar al ventrículo izquierdo y hace un recorrido largo por esas calles llenas de aire libre, y serenidad, hasta llegar al otro lado, al corazón derecho. En ocasiones es difícil. Ese recorrido esta lleno de infinidad de pensamientos, millones. Las calles en cambio, no tanto. Están solitarias.Vacías. Pero es necesario. Es imposible pasar de un polo a otro en cuestión de segundos. Pero es físico. El corazón invisible, ese corazón irónico seguramente, tardaría días. Por eso en tantos momentos de nuestra vida pasamos por momentos difíciles. Por que su parte derecha se forma de cosas que borraríamos sin pensar, cobarde.

Quizás ahora no esté por un momento de esos, sí midiera mi vida sería milimétrica en su compensación. Pero si que he vivido algunos. Miento si digo que han sido bastante dolorosos, por que no lo han sido. Pero sí algunos me han permitido experimentar esa sensación. Esa y no otra.




Cris.

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