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domingo, 8 de enero de 2012

Inevitablemente.

La dinámica de una vida sin sentido, es justo lo que yo en ocasiones no acabo captando. a veces, escavamos sobre un suelo de cemento. duro. consistente. creyendo encontrar soluciones a nuestros estados de ánimo. pero no es tan fuerte, como esa parte de nosotros que se ablanda tan solo con un soplo de viento.  y el ser débil o el ser fuerte, no son solo maneras de ser, ni mucho menos  pertenecen a personalidades diferentes. porque todos. absolutamente todos, estamos formados por esos dos elementos inevitablemente, y claro, la verdadera historia de todo, es que cada uno elige y esconde el que más daño le hace, porque nos refugiamos debajo de una manta, teniendo la esperanza de que lo que hay tras ella puede tener la capacidad de alejarse de nosotros como si nada. y ahí, es cuando me machaco con mi propia conciencia, y con mi propia dinámica, ajena de todos. y me acabo dando cuenta, que entre el fuerte y el débil solo existe esa manta vieja de invierno que nos taba por las noches. y que una vez más, la responsabilidad del cambio, depende de mí.
c.gonzález

jueves, 5 de enero de 2012

Los secretos no existen.

Mira. he decidido contarte mí secreto. he estado dispuesta a abandonar en alguna que otra ocasión. Escuchaba como crujía cada hueso de mi cuerpo incluso antes de tirarme por el acantilado más cercano que encontrara de camino a casa. Y aunque, eso hubiese ocasionado un caos total dentro de mí, no lo lograba ver del todo claro. Por eso, espero que no se lo cuentes a nadie. Porque sé, que eso de los secretos, nunca funciona. Aunque también sé que tú eres capaz de hacerlo si te lo propones. Que tú confianza es sobrenatural. Y que sabes entenderme. Porque lo más probable, es que tú hayas sentido algo parecido en alguno de esos días de tú vida. Seguro que has esperado a que alguien te salve alguna vez, aunque nadie se haya ofrecido voluntario. Pero eso es normal. Hazme caso. Pedir auxilio con la boca cerrada, es algo complicado.
c.gonzález

martes, 13 de diciembre de 2011

Quién.

Quién no se ha sentido fracasado alguna vez. quién no ha improvisado mentiras, para hacer feliz a alguien. a veces, me cuesta encontrar esa sonrisa que se dibujaba en tú cara. porque recuerdo, que solo llorabas cuando reías, y que tus lagrimas vivían sumergidas tras barreras de seguridad. pero veo que ahora eres diferente. que te has desplomado frente al espejo de tú habitación y que ya no cantas, las canciones que hablaban de amor. me hace gracia la manera tan personal que tienes de estragarte con tus propias manos. de callarte, antes de terminar un párrafo. porque te veo, intentando huir de las palabras que intentas decir y que al final no dices. me inquieta verte así. engañándote a ti misma y engañando a los demás. tomándote demasiado enserio cuando te decían, que cada uno es dueño de su vida.
c.gonzález

domingo, 20 de noviembre de 2011

Ácida.

Puedo escuchar como las gotas de agua golpean la ventana de mi habitación. Quizá sea el mismo efecto que deja la lluvia ácida cuando cae a la tierra. Cuando choca contra ella como si quisiera traspasarla.
Creo que a veces me contamino a mi misma y a veces me dejo contaminar con estúpidas situaciones que me hacen pensar.
Ya dije que pensar destruye. Igual que las precipitaciones cuando se transforman en ácido sulfúrico y ácido nítrico. Cuando el poder corrosivo se multiplica tantas veces que es prácticamente imposible de controlar. La infraestructura se desvanece, y los efectos son de color oscuro intenso. Incluso más oscuro que un domingo. Los domingos son aburridos. Y la mayoría son absurdos. Por lo menos para mí. A veces son largos. Como las grandes distancias que recorre la lluvia ácida hasta precipitar. Sería egoísta culpabilizar a la naturaleza de las consecuencias que arrastra esta situación.


El caudal es denso, y yo voy a tener que dejar de beber agua por un tiempo.

c.gonzález

jueves, 27 de octubre de 2011

Algo imaginario que quiere ser real.

Y vivimos entre cuatro paredes con puertas que se abren y se cierran en una décima de segundo. El tiempo exacto para poder ver lo que hay dentro de la siguiente habitación. Para ver lo que hay dentro de ese cuadro que enmarca nuestra vida. Capaz de transmitir millones de sensaciones. Caricias que penetran en nosotros aunque tengamos los ojos cerrados. En cambio, en solo unos segundos también podemos ver las trampas y los recorridos que aún nos quedan por ganar, que nos quedan por vencer. Desilusiones tal vez, que destierran de los corazones esas cosas que han sido importantes, olvidándonos que una vez más hemos vuelto a compartir esas microscópicas motas de polvo que volaban por el aire.
Pero queda un viaje bastante largo. Algo imaginario que quiere ser real. Supongo.
c.gonzález


lunes, 26 de septiembre de 2011

Flash-Back

Una vez más, intentaba darle una oportunidad a mi manera de pensar. No quería estar constantemente en modo negativo. Quería darme tiempo a mí misma. Reflexionar. Quería pensar. Quería saber donde se escondía la matriz de todo. Dónde estaba la verdad. Dónde estaban las causas. Qué estaba pasando. Y sobre todo, qué quería que pasara a partir de ese momento.
Me aburría buscando unas consecuencias que ya sabía, por que siempre eran las mismas. Y siempre iban a serlo. Y yo, andaba perdida. Cabreada por esas cosas qué para mi tenían valor, y que ya lo habían perdido. 
No sé, me notaba cansada. Necesitaba pararme y descansar. Coger aire. Impulso. Necesitaba darme cuenta de cada detalle que había  marcado éste tiempo.  Cada detalle que pasaba desapercibido para evitar hacer daño. Y todos esos que he dejado pasar. Necesitaba valorar los nuevos momentos. Momentos positivos que tachan de mi calendario los otros negativos. Sumar y restar. Hacer cuatro operaciones absurdas que me darían una respuesta contundente de cada situación.
Supongo que hoy ha sido un domingo de esos con tardes infinitas, de los que yo me declaro enemiga acérrima. De esos que son insoportables en algunos aspectos. De esos en los que todo se desploma en tú cabeza. Un flash-back de fragmentos que recomponen todo lo que te molesta en cuestión de minutos. Fragmentos que para mí ya han tocado límite. Fragmentos que para mí, ya son insignificantes.
c.gonzález

jueves, 8 de septiembre de 2011

Hoy mi cuerpo vence.

Y hoy estoy tan cansada, que las palabras descienden de mi mente. Sinceramente. No se que sensación transmitir. Quizá mi estado de hoy sea hueco. Quizá sea insustancial, soso, vació, ligero, intrascendente, común, corriente, normal, insípido. No sé. Hoy mi cuerpo vence. Bloquea mis dedos. Bloquea mi físico. Incapaz de transmitir nada por sí mismo. Pero capaz de reflejarse e identificarse. Yo estoy aquí, mirando el techo de mi habitación.Y las cosas claras acribillan mis pensamientos, mientras sé lo que realmente me interesa. Esa gente que esta loca. Esa que sería incapaz de aburrirse. Incapaz de cansarse de  los lugares frecuentes. Que ríe. Que me hace reír. Esas que se molestan en leer el manual  de la vida. De mi vida.

Y yo, que hoy tenía dificultades para expresar. He acabado expresándolo todo.


c.gonzález

lunes, 5 de septiembre de 2011

Extraño.

Una mirada paralizada. Era la mía. Una dirección predestinada hacía el vació. Una mirada que se bloquea cuando tú mente te obliga a hacerlo. Semejante a una nube de polvo delante de la luna de tú coche. Prometí a mi misma no dejarme influenciar por los momentos sombríos que roban mí tiempo. Hoy han robado horas del día. Supongo que nuestro cuerpo expresa lo que sentimos. En este caso él me dominó a mí. A veces desearía ser más fuerte o que la vida fuese más débil. No sé.
No vendamos nuestro tiempo a un precio ridículo, no merece la pena.


Hasta mañana.

c.gonzález

sábado, 3 de septiembre de 2011

Comienzo de un invierno.

Caminando a casa. Hacía brisa fresca, suave, mi piel de gallina. Estaba anocheciendo. Sentí repelús. En ese momento me hubiese puesto algo más de ropa. Unas imágenes comenzaron a golpear mi interior. Seguía caminando hasta llegar al coche y recordé la rutina del comienzo de un invierno.  Las hojas caen, lluvia, viento, días grises, manga encima de maga, ropa, guantes, zapatos mojados y dedos como estalagmitas. Carreteras vacías, luces tenues bajo nubes oscuras. Tranquilidad en las calles. No sé. Sinceramente creo que estoy cansada de verano. Necesito ya un cambio. Y esa pequeña sensación, hizo que necesitara andar más rápido hasta el coche, meterme dentro y frotarme un poco los brazos hasta que subiera la temperatura. 
Sé que esto son los primeros días de septiembre. Luego volverán esos días de nuevo. Esos días de calor que vienen para ya despedirse definitivamente hasta el próximo verano. Esta vez no conducía yo. Me llevaban. Por eso creo que pensé tanto. No estuve más que unos cinco minutos dentro del coche. A unos dos kilómetros hasta llegar aquí. A mi habitación. A mi casa. A ese lugar que el invierno nos impone. Obligándonos a no salir en esos días de mal tiempo. Y yo entonces, en ese momento pienso, "No hay mejor lugar que estar en casa. Mi pijama. La estufa emite calor en nuestras piernas. En el sofá, mi familia". Esa sensación es única. Esa sensación en esos días de invierno, esos días que carecen de temperatura media para descender sin pausa. Entonces, te levantas, te haces un té caliente, bastante caliente, y decides volver a sentarte en ese sofá. Agradable. Feliz.


Cris.


lunes, 29 de agosto de 2011

Buenos días.

-Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo- 
Wilde.

Y hoy he amanecido así. Un tanto insustancial. Con ganas de poner esa frase que tanto me gusta, pero que nunca he sabido encajar en ninguna entrada. Aparentemente vacía y a la vez para mí tan llena de significado. 
Buenos días.

Cris.

sábado, 27 de agosto de 2011

Observando paisajes.

Y así es la vida que suele desplegarse ante nosotros. Vas conduciendo y tú cuenta-kilómetros sigue subiendo. Observando miles de paisajes a su paso. Algunos no son de tú estilo, otros en cambio, te agradan más. En fin, todo es una espiral tan complicada que te obstruye con pensamientos de limitación. Pensamientos que con frecuencia has utilizado para dar oportunidad tras oportunidad. Pero llega un momento que es difícil reorganizarlo todo. Reconstruir algo a lo que le faltan piezas. Eso que te limita de algún modo, por así decirlo.

Cuesta tanto hablar en otro idioma, que es complicado tener expectativas cuando la fuerza de esas no es todo lo poderosa que tú hubieras deseado. Así no se puede atraer nada. Pero creo que en este caso tampoco lo pretendo.
Y ahora, voy conduciendo, contemplando el estado actual de todos los paisajes que me voy dejando atrás y veo como en este caso mis acciones contradicen mis deseos. Y lo peor es que creo que no lo deseo tanto. No sé. Creo que mis acciones son la causa de mis pensamientos.

Es fácil. Si no me tratan con respeto, es imposible que yo pueda emitir una señal más agradable. Joder. Ahora la espiral soy yo. Y todo para conseguir algo que ni siquiera deseo.




Cris.

lunes, 22 de agosto de 2011

One more day.

Hoy he estado cansada, cansada físicamente. El reloj de mi mano iba cada vez más lento. Retornándose en contradicciones. Disimulando como si mi cuerpo estuviese dispuesto a soportarlo. Burlándose en mí cara de lo que para mí es un mal día. Sus agujas hacían cada vez ruidos más elevados. En cambio, mi susceptibilidad en este caso los superaba. Pasaba de jugar a contar cuantas veces se movían sus agujas. No tenía ganas.
Pensé. Mañana será otro día.

Día triste frente a mi ventana.

Cris.

viernes, 17 de junio de 2011

Las cosas duras también se quiebran.


Si. Ha dejado de ser real, ha dejado de ser lo que era. De nuevo la balanza ha caído por su propio peso. Y últimamente mas que nunca. Un camino con sentido único, en el que por más que se busquen salidas diferentes, siempre hay algo que te lleva a la misma dirección. Por eso no me tengo que sorprender por esto, por que en el fondo es algo que yo estaba viendo de hace un tiempo atrás.

Pero por eso, es curioso que yo sea la que se esté partiendo la cabeza con estas grandes tonterías de la vida. Por que en el fondo pienso que las cosas son así por algo, por que quizás esto, se acabe. Algo que un principio iba perfecto, pero que en la mitad del camino se ha torcido por no ser totalmente conscientes de lo que es importante y de lo que aún siendo también importante debe estar en un segundo plano.

No se pueden anteponer las cosas pasajeras a los grandes pilares que nos han ido haciendo ser como somos. Por que si abriésemos un poco más los ojos, nos daríamos cuenta que se va a la mierda una cosa, y se va a la mierda la otra.

A veces es raro como te pones a pensar en un momento dado, si lo que estas escribiendo son cosas tuyas, o que es la pura realidad, tal cual, y por eso me da pena que esto solo lo veamos claro unos pocos.

Pero no. Creo que no. No nos queremos dar cuenta que vivir en un mundo totalmente ajeno al que realmente nos corresponde es una falsa elección con un desenlace que con certeza será fatal, y que dadas estas situaciones, es el tiempo el que se encarga de encajar las cosas donde menos bulto hagan, y donde menos estorben.

Y es que si nos parásemos un minuto a reflexionar, nos daríamos cuenta de que hay elementos que son lo que nos hacen medir el valor de las cosas, ese valor que en este caso ha ido desapareciendo, por ejemplo echar de menos,o no alegrarte, o a veces pasar de todo, y darte igual cuando o no preguntar por qué. Te lleva a pensar que nada fue como tú creías, que todo es limitado, y que ese pilar del que hablo es débil.

Y como todo me lleva a lo mismo, pienso que quizás todo esto es un estereotipo falso, algo que quizás se fuerce día tras día sin ir a más, quedándose mal encajado y fingiendo que está todo perfecto. Y que es tan simple como esto: "A veces no nos apetece que vaya a más, mejor dejarlo como está, cada uno por su lado, exigiendo que alguien haga algo y creyendo que tu postura es la más adecuada".

Cris.

jueves, 9 de junio de 2011

Y ahora yo pregunto...



Para mi, resultó curioso que en lo que yo más me fijara fuese en los detalles “tontos” de la vida. Por eso, hay que pensar en cuantas veces vamos por la vida buscando encontrar, conocer personas y aunque no busques, las encuentras. Aunque no busques las conoces, se cruzan a diario por tu vida. Hay personas que te dejan tal vez alguna huella oscura o un poco desagradable, otras tal vez una clara, una más limpia. Pero de mi solo depende esa huella que permito que se quede. Por eso ahora yo pregunto: ¿Que tipo de huella dejo yo en la vida que cruzo?

Cris.

jueves, 5 de mayo de 2011

Una línea.


Por que después del Tsunami hay personas que son necesariamente importantes, para poder recoger aquello que quedó esparcido por el suelo y para que lo puedan guardar con cariño hasta que se pueda reconstruir. :)

Cris.

lunes, 2 de mayo de 2011

Esa parte de la balanza.



Llegó el momento de saltar al vacío. Pasar haciendo equilibrio por esa cuerda sin mirar hacia abajo. De no tener vértigo. De no mirar a mi alrededor. De no dejarme influenciar. Si. De no dejarme influenciar por esa timidez que siempre me acompaña.

Y es que no me queda otra opción. Es lo que siento. Es lo que necesito. Y es lo que el tiempo me ha impuesto. Ese desgaste de todo, esa parte de la balanza que siempre está rozando el suelo me ha conducido a esta situación.

En ocasiones no recibir, es lo que ha hecho que la otra parte de esa balanza siempre esté arriba. Yo la veo así.

Y es que así soy yo. Quizás sea una persona tímida, incapaz de decir lo que pienso a gritos de esas personas a las que quiero, pero lo importante es que no me faltan ganas, ni me faltarán nunca. Por que lo siento igual que todos. Independientemente a que lo exprese o no, pero si que me siento con esa necesidad, de no saber cómo, de no dejarme llevar por culpa de esa timidez extrema que me envuelve.

Pero en este caso la protagonista es esa forma "rara" de entendernos. Esa forma que me hace pensar que es distinto. Una forma que me hace concienciarme que no todo funciona expresando a voces lo que siento, por que a veces es una exageración de algo que no existe, pero que sí se fuerza. Y eso no me vale. Por que lo que si existe de verdad es esa complicidad que las palabras a veces no son capaces de expresar.

Y me da igual no poder expresarlo con palabras. Bueno sinceramente no me da igual, pero en el fondo agradezco que sea así. Gracias a eso he podido darme cuenta que no todo son palabras bonitas escritas en un mensaje, escritas en una red social, ni escritas en un trozo de papel. Por que con el tiempo el mensaje no lo encuentras y las letras a lápiz en un papel se van borrando. Por eso hay algo más. No puedo definirlo. Pero si puedo decir que eso nunca desaparece. Ni se borra, ni se pierde.

Así que no puedo pedir más. Tengo lo que necesito, aunque en algunos momentos no lo valore lo suficiente. Y es que solo puedo decir que si los sentidos hablaran sí que dirían a gritos lo que yo ha veces no puedo decir con palabras.


Cris.



domingo, 1 de mayo de 2011

Aquellos años


Lo admito: Hoy me he levantado con un toque de nostalgia. Estos días que parecen que están impuestos en tu vida. No los puedes evitar. Incluso creo que reflexionar de vez en cuando no está mal.
Y es que creo que mi dolor de oido de tres días, y esas pocas horas de sueño de esta noche, me han conducido a despertarme directamente con la necesidad de recodar aquellos maravillosos años.

Si, me refiero a esa etapa feliz, completamente feliz. Aislada de calentamientos de cabeza, de agobios, de no tener absolutamente ninguna preocupación, ni ninguna obligación. Casi perfecta. En la que ahora no tengo recuerdos. Pero no por no tener ninguno importante en mi cabeza, sino por no saber cual elegir. Eran todos buenos. Un mundo aislado de la realidad, en el que nuestro mayor objetivo era jugar con muñecos, montar en bici y tirarte a la calle infinitas horas. Tú timbre no paraba de sonar y si había algo que te preocupara era no llegar a casa sucios para que no nos regañaran.

Pero ahora si que me preocupo, esa nostalgia que se tienen algunos días es por algo.
Y es que tengo una duda: ¿Por qué va desapareciendo eso que nos hizo inmensamente felices? Vecinos, amigos del colegio.. desaparecen. Sin razón. Sin valorar lo que un día formó parte de su vida. Sin pensar que su presente esta formado por nuestros momentos del pasado. Esa relación que se pierde hasta llegar a un puto extremo. No lo entiendo.

Por eso deberíamos de tener siempre la misma inocencia. Esa de un niño que ni sabe ni entiende. Esa en la que no se sabía mirar un reloj, por que las horas se hacían minutos.

Pero creo que me dejo lo más importante atrás, y lo que verdaderamente me preocupa. Las personas de ahora. Y ¿Ahora que?. Me consuelo pensando que me quedó la gente importante, y que dentro de cuatro, cinco, seis años.. seguirán estando.

Y por eso ahora entiendo que esa nostalgia tiene sentido. Creerme. Me preocupa. Siento que si esto pasa, etapa tras etapa, cambiando la gente que te rodea continuamente, nada tiene sentido.

Esa gente que habla. Gente que dice que al final quedas solo. Que los años son la distancia. Esa duda. ¿Llevarán razón?.

Pero ya lo he decidido. No voy a mirar un futuro que no sabré como es. Pero si voy a intentar que no vuelva a suceder. Por que los motivos que van construyendo tu vida a lo largos de los años no pueden desaparecer.

Cris.

martes, 5 de abril de 2011

Mi canción de hoy..

Hoy me he levantado "cantando", Someone like you de Adele, una de las canciones en inglés que más me gustan. (Se puede deducir como sería mi pronunciación no?).
Me he pasado parte de la tarde escuchándola.. ¬¬Así que dejo que me llames tonta, pesada, romántica, aburrida.. Aunque yo creo que podría definirse como una tarde tonta donde te come el aburrimiento, te envuelve el romanticismo poniéndote pesada dándole a repetir canción constantemente. Y por que en el fondo no tengo remedio, y como me de por algo no hay manera de cambiarlo.

Bueno, la comparto. :)


Ésta es una cover de Niccó-OT


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